Publicado: 08/26/2021 - 10:41 Hs.

Opinión: Ya no es lo mismo

Por Nadia Quiroga, periodista feminista

Foto ilustrativa

Los cambios sociales se dan de manera paulatina y muchas veces son difíciles de detectar desde la contemporaneidad y la vorágine de lo cotidiano. Pero hay un cambio, y se nota. Es real, está. Es el cambio que nos atraviesa a muches, que nos hacemos cargo desde hace más o menos tiempo. Que no necesariamente todes lo hacemos bandera, pero sí cotidianeidad. Mirada crítica.

Es verdad que hay quienes nos sentimos realmente interpelades y también les hay de les otres: esos que se ven obligades a disimular y mostrarse empáticos o sororas. Es que no necesariamente lo sientas, pero ya te incomoda. Y quienes venimos transitando, sosteniendo e impulsando este cambio tal vez aún no lleguemos a cuantificarlo y dimensionarlo, pero es enorme y grandioso. Para nosotres. Para el resto, un dolor agudo en los órganos genitales.

Que Hugo Cejas haya tenido que licenciar nuevamente su cargo es una muestra. El condenado por violencia de género y amenazas contra su expareja, acusado además de violar en varias oportunidades el perímetro de exclusión que le impedía acercarse a la denunciante, también vivenció el cambio. No renunció, todavía, pero puede tener por seguro que no volverá a asumir en la presidencia de la Liga Deportiva Sampedrina. 

No lo hará porque se encontró con la resistencia del resto de una comisión directiva que por convicción o por lectura del contexto político social o porque no le quedó otra ante la presión externa, renunció a sus cargos. No lo hará porque la presión externa, el contexto político social, la sociedad, los parámetros de lo que "está bien" o "está mal" (al menos visto), han cambiado. 

El violento es señalado públicamente como tal. Aún cuando las instituciones del Estado no estén a la altura de las circunstancias en la enorme mayoría de las veces, ya no es lo mismo.

No es lo mismo cuando intenta condenarse públicamente a una docente por el error de una foto enviada a un grupo equivocado. El escarnio público que impulsaron un grupo de xadres y que encontró el aval de un sector de la prensa no prosperó. Mientras elles intentaban señalar a una mujer por su sexualidad, un montón de otres les señalaron a elles y les hicieron saber que, de nuevo, ya no es lo mismo. Y ahí quedaron varies patinando en el aire e intentando ensayar ridículas respuestas ante los planteos. 

El feminismo y esta nueva manera de mirar, pensar y sentir el mundo, han llegado para quedarse. Falta un montón, falta principalmente en la burocracia estatal, en todos sus niveles. Falta en la Justicia, falta en las arcaicas instituciones de las fuerzas de seguridad, falta en el poder legislativo, falta en el Ejecutivo. Falta.

Falta, claro, cómo no va a faltar si esta semana casi nos matan a una mujer que venía atravesando un calvario y con solo mirar la ausencia, falta de perspectiva de género e incapacidad de cada organismo del Estado, sabemos que falta. 

Pero contemos también estas victorias. Reconozcámoslas, con la conciencia de que muches de quienes hoy se suman a los laureles, acaban de arrimarse al feminismo con más necesidad política partidaria que convicciones; sabiendo que entre les supuestes aliades hay muches farsantes. Pero celebremos igual, porque sabemos de dónde venimos y hacia dónde vamos.

Porque ya no nos callamos más. Entérense: ya no es lo mismo. 

Published on
08/26/2021 - 10:41

¿Disfrutaste el contenido?

Creemos en el periodismo que hacemos y nos enorgullece que nos elijas a diario. Te invitamos a colaborar con una suscripción mensual o donación casual que nos ayude a seguir trabajando.

Suscripción MensualDonar: $50 $100 $300 $500