Publicado el: 28/06/2020 22:30 Hs.

Opinión: Mamarracho...mamá!

* Por Omar Marsili, Escritor de "El Paraíso sobre tus zapatos", "El Maratonista", y "La Deuda, el Príncipe y los Panurgos".

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Pobres y pseudo burgueses se solidarizan con Vicentín, que estafó a empresas de servicio y agropecuarias, cooperativas, bancos, y sobre todo, al estado nacional; justamente ese estado nacional del que participan los mismos pobres y pseudo burgueses que nos creemos la clase media.

Lo curioso, es que acompañan a Vicentín, fanáticos de la mano dura, de la seguridad jurídica. y se olvidan, que el principio de la seguridad jurídica es la convivencia, la armonía, y sobre todo, la Confianza. Y al dejar de pagar se traiciona lo importante, que no es solo la plata, es la Confianza. La base de una sociedad es la confianza mutua. Como dice el refrán popular.  "Señor se nace".

A la luz de los hechos, los Vicentín ya, y hasta que demuestren lo contrario, no son señores. La posición de Vicentín tiene su lógica, por lo que merece un análisis profundo. Vicentín, y la inmensa mayoría –por no decir todas- de las fortunas argentinas, parten del sabio y malicioso principio de que los créditos son nuestros y las deudas, a veces se pagan, pero no siempre. En medio del escándalo, nos enteramos que el directorio de esta empresa enajenó sus propiedades particulares, no sea cosa que los acreedores ataquen sus propiedades. Aparecen más cuentas en cuevas fiscales, sitios para estafar al estado argentino. Otra, se habla de “el estado bobo”, pero cuando el estado reclama su plata, es decir, cuando no se comporta como bobo se lo critica. Periódicamente aparecen moratorias. Ninguna moratoria se escribe para acabar con la pobreza, se hacen para favorecer a los ganadores y regularizar situaciones de evasión o atraso. La más descarada se hizo para blanquear dineros mal habidos que se descubrieron en cuevas fiscales. Ante el escándalo, se buscó la regularización. De la plata fugada, el 56% son impuestos, pero en esa ocasión se regularizó por monedas. Como contrapartida, se achicaron las jubilaciones bajo el nombre de “Reparación Histórica”. Vicentín quiere negociar que los acreedores cobren a diez años con plata devaluada y que buena parte de las deudas las asuma el estado. ¿Suena extraño?.

Acaso en los años '80 Cavallo no distribuyó la deuda de las fortunas entre todos los argentinos?, las deudas de cien empresas?. Las deudas de Clarín, Nación, y Papel Prensa, grandes críticos del “ataque” a Vicentin, las pago el pueblo argentino. Es más, hasta pagamos la deuda de Peugeot Argentina con Peugeot Francia. ¿Suena ridículo? Si, pero lo hicimos, y es posible que muchas de las otras deudas hayan sido de ese tipo.

Es famoso en el trampeo financiero inventar préstamos, en los que el tomador y prestador es la misma persona, todo a cambio de una comisión muy baja. Me contaron que el liberalismo se basa en la meritocracia y la competencia. En nombre del liberalismo se defiende a una empresa incompetente, que abusa de la confianza del estado, los miembros de la sociedad y cuya meritocracia se basa en la herencia, porque el merito del directorio actual es fugar para Cuevas Fiscales, enajenar propiedades, endeudarse a lo borracho y apelar a la trayectoria, y ahí hay otra renguera y es motivo de otra nota. Respecto a la trayectoria, hay denuncias distintas que estaban como ocultas y están apareciendo.

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