Publicado el: 15/12/2020 21:07 Hs.

Opinión: El Catango

* Por Omar Marsili, escritor sampedrino, autor de "El paraíso sobre tus zapatos", El Maratonista” y “La deuda, el príncipe y los panurgos”.

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La vida del Catango se repartía entre las vías y la bicicleta. Era parte del equipo de ciclismo comandado por el más tramposo del pueblo. El viejo bancaba a su grupo y todos le hacían ganar alguna que otra carrera con distintas estrategias, todas ajenas a la ética deportiva.

El Catango estaba ahí por necesidad y si hizo alguna trampa, fue por travieso, jamás por ventajero. Una tarde, en plena competición, tomó la punta para meterse en el camino equivocado y confundir a sus seguidores. El pelotón lo siguió entusiasta y terminaron todos en un callejón sin salida, lejos de la meta pero cerca del Catango, que dio la vuelta para volver al circuito y la competencia.

Es un centauro diferente, mitad hombre, mitad bicicleta, con ninguna mitología pero muchas, infinitas ganas de vivir y festejar la vida. En las escasas caminatas que lo vemos, son con la bicicleta en la mano y el casco en la cabeza todo el día -si hasta parece que lo usa tipo gorra-, un injerto de hombre y maquina unidos por el pedal, la necesidad de sumar kilómetros para las estadísticas que a nadie importan pero engrosan su autoestima.

Es memorable la burla del maestro del pedal, que en la doble San Pedro San Nicolás le saca varios kilómetros al segundo. Todo el año el pueblo espera esa jornada como uno de los acontecimientos deportivo del año. Al llegar a la meta, el público entusiasta vitorea: catango! catango!, el “Catango” levanta los brazos con una risa triunfal. Cuando llega el pelotón se conoce que el “Catango” apenas hizo un tercio del recorrido, y nadie le reclama los vitores derrochados ni el “Catango” duda en reconocer que estaba cansado para cubrir el recorrido, en ningún momento se declaró ganador y todos seguimos gritando: “Catango”!, porque siempre festejamos sus bromas, es un tipo de esos que contagia alegrías, para él, la carrera es un encuentro con amigos, en los genes tiene incrustado el pedal y la chacota. 

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