Publicado el: 05/12/2019 11:41 Hs.

Discapacidad: Que la rampa del Concejo no tape el expediente dormido

La próxima asunción de una Concejala que se moviliza en silla de ruedas obligó al cuerpo legislativo a la construcción de una rampa. Mientras tanto, desde el 2016, duerme en la Comisión de Planeamiento, Ocupación del Suelo y Obras, que preside Gerardo Pelletier (a quien se observa en la foto), un proyecto de accesibilidad que actualiza la ya prácticamente obsoleta en la práctica Ordenanza de 1988. 

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Trabajadores construyen una rampa de acceso al Concejo, ante la mirada de Pelletier. Foto: Visión Regional

*Por Roberto Borgo

Con una Ordenanza dictada en 1988 que solo invita a adecuar accesos, pasamos 31 años sin ordenamiento estructural que garantice accesibilidad. Mientras tanto, un excelente proyecto duerme en la Comisión de Planeamiento, Ocupación del Suelo y Obras presidida por el edil Gerardo Pelletier. Lamentablemente los que quedan en la “vereda del frente” son las personas con capacidades diferentes que no tienen asegurado las leyes para vivir en forma independiente y participar plenamente en todos los aspectos de la vida. No tuvieron tiempo, despertaron porque alguien con esta realidad va a ser parte del cuerpo.     

La semana pasada nuevamente ganó espacio en la opinión pública el reclamo de un grupo de vecinos que intenta sensibilizar a los Ediles de nuestro municipio. Quizás la situación económica hace discutir ingresos en el contexto que la misma genera, y en el fondo se desvanece la verdadera cuestión a discutir: la paupérrima calidad de la labor legislativa del conjunto del cuerpo. 

La defensa a la que hemos asistido en la sesión del jueves pasado por parte de presidentes de comisiones del cuerpo y otros concejales, genera asombro, incluso que a algunos de los mismos ni siquiera se les cayera una mueca de desagrado ante una actitud de total egoísmo.
Como si los vecinos no tuvieran que agachar el lomo todos los días, redoblar el esfuerzo para llegar a fin de mes, perder tiempo disfrutando de sus familias y remarla. ¿Deberíamos felicitarlos y homenajearlos acaso? 

Algunos culminaron el mandato y otros los renuevan, en lugar de celebrar los logros y haber sido impulsores de normas que beneficien a los ciudadanos -muchos o la gran mayoría - se dedicaron a mirarse el ombligo y ensayar la defensa corporativa. Los “4 de Copas” no entienden el sacrificio según lo manifestara un Concejal que, si no fuera por el arbolado del Concejo, estaría un poco más bronceado, veredeando pareciera ser que llega al barro del cual se jacta.

El 22 de febrero de 2016, los Concejales Ariel Ramanzini y José Luis Tirelli presentaron un proyecto de Ordenanza intentando corregir las barreras estructurales que las personas con capacidades diferentes sufren en sus vidas cotidianas, un muy buen intento de actualizar la deficiente reglamentación en este sentido que solo se trata de una invitación con una Ordenanza sancionada en 1988 y de dudosa exigibilidad a pesar que su anexo de reglamentación era técnicamente adecuada, la ordenanza madre no era de cumplimiento obligatorio ni para los privados y el mismo estado. Las normas vigentes son las 4258 y 4278 de ese año.

El proyecto ingreso a sesión el 17/03/2016, ya que fue presentado en receso. Fue remitido a la Comisión de Desarrollo Humano, que en un plazo más que razonable realizó un dictamen favorable por unanimidad y fue girada a la Comisión de Planeamiento, Ocupación del Suelo y Obras el 13 de junio de 2016, presidida por el Concejal Gerardo Pelletier, donde duerme. 

El proyecto del Frente Renovador tiende a subsanar la falta de reglamentación del Municipio en consonancia con la Ley Nacional 26.378 que otorgara rango de Ley a la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y su protocolo facultativo, aprobados mediante resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Las dificultades de las personas con estas cuestiones son notorias, la tecnología y la lucha por la inclusión ha ganado espacio para que puedan interactuar en un mundo pensado para otras movilidades o sentidos.

En abril del año pasado la mamá de una adolescente con discapacidad motora solicitó la Banca Abierta para exponer el incumplimiento de la empresa prestataria del servicio público de transporte del Municipio en relación al funcionamiento de las rampas de las unidades. El cachetazo de realidad no consiguió mover el expediente en el seno de Comisión “ocupada”.

La necesidad de contar con una ordenanza en este sentido a más de tres décadas hacen que no cambiemos la realidad, en las diferentes gestiones han existido intentos esperanzadores como la construcción de rampas durante la gestión de Barbieri, la generación del Intendente Salazar de un proyecto a través de Instituto de Viviendas Bonaerenses de 7 viviendas adaptadas, el excelente itinerario de contemplar accesibilidad en todas las obras del Consejo Escolar de los últimos años.

Fallamos cuando por ejemplo tenemos ordenanzas como la 5515/05 que obliga a que en todos los actos oficiales de la Municipalidad de San Pedro exista un intérprete de sordos e hipoacúsicos para que se cumpla el derecho de información a quienes cuentan con discapacidad auditiva, pero no se cumple.

O la Ordenanza 6014/12 que garantiza el derecho al acceso, circulación y permanencia de las personas con deficiencia visual- total o parcial- , con su correspondiente certificado de discapacidad, acompañadas con su “perro guía” a cualquier lugar público, de atención al público pero no es obligatorio disponer de sanitarios adaptados para habilitar los mismos.

Fallamos cuando a pesar de estar obligados por la Ley Provincial 14.968 a tener 4 % de la planta municipal ocupada por personas de capacidades diferentes, los mantenemos como planes de fondos afectados sin estabilidad laboral, sin jubilación y cobrando debajo del mínimo vital y móvil. En cambio los compromisos de campaña si acceden a ser empleados.

La discapacidad no es un hecho naturalmente derivable de una limitación física,  es una construcción social, es una imposición que se va armando desde afuera, hasta lograr que todos, hasta inclusive las personas con discapacidad, las acepten como si fuera una condición inapelable, para siempre.

Debemos desechar y reemplazar, rescatando el derecho inalienable del ser humano que pasa por el derecho a ser dueño de su propio destino. Pensar y adecuar el entorno arquitectónico y urbanístico en función de este objetivo, y sobre todo nuestro respeto a las necesidades de los demás. 

La escalera es importante….
 

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