Publicado el: 29/11/2016 12:47 Hs.

Asesinato en Nápole: Madre de Ezequiel Demonty participa del reclamo de justicia por Pedro Caballero

Dolores Singamba, integrante de madres del dolor, se sumó a la marcha en reclamo de justicia por la muerte de Pedro Caballero, el joven de 24 años oriundo de Ramos Mejía asesinado en el boliche Nápole. "Vengo como madre a respaldar la lucha de una madre", aseguró.

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Dolores Singamba, madre de Ezequiel Demonty, apoyó a la familia Caballero en el reclamo por justicia. Foto: Visión Regional

Familiares y amigos de Pedro Caballero encabezaron una marcha por las calles de la ciudad que inició en la Fiscalía de San Pedro, se detuvo varios minutos frente a la Comisaría de donde permanece detenido el único imputado por el crimen del joven apuñalado en el boliche Nápole, en San Pedro, el pasado 14 de noviembre, y finalizó frente a las puertas del edificio donde funcionaba el local de esparcimiento nocturno.

Dolores Singamba, integrante de madres del dolor, se sumó a la marcha: "Vengo como madre a respaldar la lucha de una madre", aseguró, mientras caminaba rumbo a la Comisaría de San Pedro.

Ezequiel Demonty fue torturado, asesinado y arrojado al Riachuelo por efectivos de la Policía Federal, junto a sus amigos Claudio, de 14 años, y Julio Ismael Paz, el 14 de septiembre de 2002, cuando regresaban de la bailanta Panambí, de Constitución. Todos los efectivos fueron condenados y embargados.

Los efectivos los detuvieron en la remisería de la avenida Cruz y el pasaje La Constancia, ante la denuncia, según ellos, de una persona que dijo que le habían robado la bicicleta. Los pusieron boca abajo en el piso, separados, y comenzaron a darles trompadas; los introdujeron a uno en cada uno de los tres patrulleros y los llevaron hasta la orilla del Riachuelo, a la altura del puente Uriburu. Durante el viaje, los policías que iban con Paz le preguntaron: "¿Sabés nadar?". Ante su respuesta negativa, le dijeron: "Bueno, ahora vas a aprender", según declararon las víctimas. Cuando los bajaron, todos los policías hicieron una ronda a su alrededor y continuaron pegándoles, mientras les gritaban "ahora van a sufrir" y "ahora los vamos a matar".

Entonces, los fueron empujando uno por uno al agua, comenzando por Ezequiel, a quien le gritaban, cuando estaba en medio del río: "Nadá o te pego un tiro en la cabeza, mientras uno de los policías le apuntaba con su arma". Ezequiel fue hacia el puente y uno de sus amigos lo vio, alzando el brazo, dándole la sensación de que se hundía.

Luego, empujaron a Claudio, que pudo cruzar a nado y, por último, a Paz, al grito de "Dale negro, metete". Pero éste pudo aferrarse a una rama y quedarse en la orilla, a pesar de que los policías le ordenaban desde el borde que nadara hacia el interior del Riachuelo. Los dos chicos que sobrevivieron coincidieron en una apreciación: a ambos les pareció que los policías estaban demasiado excitados, "como drogados", dijeron.

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Familiares y amigos de Pedro Caballero marcharon desde la Fiscalía hasta Nápole reclamando justicia por el joven de 24 años asesinado el 14 de noviembre dentro del local. Reclamaron frente a la Comisaría donde está detenido Nazareno Monzón, el único imputado por el crimen.

Foto: Visión Regional

Llegaron en colectivo, vehículos particulares, y hasta en moto. Unas 80 personas marcharon por las calles de San Pedro reclamando justicia por Pedro Caballero, el joven de 24 años apuñalado en Nápole el 14 de noviembre. Por el crimen hay un detenido, pero los familiares y amigos de la víctima, que participaron de la ronda de reconocimientos, entienden que hay más de un responsable. La marcha pasó por la Municipalidad y luego regresó a Fiscalía, donde fueron recibidos por un auxiliar de la UFI N°5.

Foto: Visión Regional