Publicado el: 01/09/2014 00:40 Hs.

Caso Antonela Rocca Qués: A un año del trágico choque, piden a testigos que se presenten ante la Justicia

El 1º de septiembre de 2013 el Peugeot 206 conducido por Pablo Chiqué (26) embistió al Renault 12 en el que viajaban los hermanos Esteban y Antonela Rocca Qués. La joven de 31 años murió horas más tarde en el hospital debido a las graves lesiones internas que sufrió producto del impacto. La familia insiste con que los testigos del accidente tomen conciencia, y se presenten en fiscalía.

COMPARTE:

Un año pasó de aquella madrugada de domingo del 1 de septiembre de 2013 en la que el tiempo se paralizó para la familia Rocca Qués. Alrededor de las 03.00, Pablo Chiqué circulaba por calle Mitre en su Peugeot 206. Esteban y Antonella lo hacían por Alvarado. Los vehículos se encontraron en la intersección de ambas calles y el desenlace fue el peor.

Esteban, quien conducía el auto en el que transitaba junto a su hermana, cruzó Mitre para retomar sobre Caseros, cuando el Peugeot 206 que circulaba por una de las arterias principales de la ciudad embistió a los jóvenes.

Los resultados de las pericias accidentológicas aún no fueron revelados, aunque los primeros testimonios, obtenidos horas después del choque, aseguraban que Pablo Chiqué circulaba a 100 kilómetros por hora aproximadamente. Su defensa sostiene lo contrario.

Esa mañana, después del choque, fuentes revelaron que el conductor del Peugeot 206 habría superado los 1,41 gramos de alcohol por litro de sangre. Incluso habría mantenido una fuerte discusión con uno de los médicos de la guardia del Hospital, quien reprochó la actitud de Chiqué al volante, mientras le revelaba la muerte de Antonella.

CHOQUE TRÁGICO

Antonela Rocca Qués quedó atrapada entre los retorcidos fierros del Renault que, producto del impacto, terminó colisionando contra la panadería ubicada en esa intersección. La joven viajaba en el asiento del acompañante, puerta sobre la cual Chiqué embistió su rodado. Bomberos intervino para rescatarla y el servicio de emergencias del hospital la trasladó al nosocomio. La confusión por el golpe era tan grande que la joven apenas pudo explicar a los médicos que tenía un fuerte dolor en una de sus piernas. Antonela murió producto de las fracturas que sufrió en sus costillas y pelvis.

Un año después, los médicos y auxiliares que intervinieron esa madrugada no salen de su conmoción. Es que Antonela llegó conciente a la guardia, habló con ellos y les explicó sus dolencias. Minutos más tarde entró en shock y murió.

Hoy se cumplieron 365 días de la trágica madrugada de septiembre de 2013. Más de 18.000 firmas respaldan el pedido de la justicia de la familia Rocca Qués, que se encargó más en de una ocasión de resaltar la confianza que tienen depositada sobre el Fiscal Marcelo Manso, que es quien instruye la causa.

HOMICIDIO… ¿CULPOSO?

De esa manera caratuló Manso la causa en la que está imputado Pablo Chiqué y en la que también se imputó, por cuestiones que no pueden obviarse, a Esteban Rocca Qués. Es que la justicia no puede desestimar ningún detalle, y es por ello que ambos conductores son investigados, hasta que las pericias accidentológicas definan responsabilidades. Claro está que las pruebas preliminares apuntan contra el conductor del Peugeot.

Un homicidio culposo implica que el presunto responsable “no tuvo la intención” de matar. Ahora, ¿puede considerarse que si una persona que, sabiendo que es ilegal conducir alcoholizado y a alta velocidad, mata, lo hizo “sin intención”? Claro está que no necesariamente está en la cabeza de una persona que protagoniza un accidente por no respetar las leyes de tránsito, matar. Pero claro está que sí se es consciente de las infracciones que está cometiendo, y por ende, responsable del homicidio.

Un ejemplo reciente, es la elevación a juicio de la causa por la muerte de Irma Aguirre, atropellada por un Dodge 1500 en la esquina de Benefactoras Sampedrinas y Aulí, conducido por Mariano Moreyra, el 26 de septiembre del año pasado. La doctora Gabriela Ates logró que respetara la caratula inicial de “homicidio con dolo eventual”, lo que implica que, a consideración de la Instructora de la UFI Nº 7, Moreyra sabía lo que podía producir si conducía en el estado en el que lo hizo, ya que habría estado alcoholizado y conduciendo a alta velocidad.

OCULTAR LA VERDAD (Por Liliana Qués)

“Vivir es desgarrador, lacerante, pero no nos podemos permitir alejarnos un milímetro del camino trazado, ni distraernos un segundo de los acontecimientos. A nadie, a nadie deseo que tenga que vivir con una pérdida semejante y a ello agregarle la injusticia, de las groseras mentiras que pretenden incluir en esta causa. Como lo dije, lo ocurrido es vox populi y la voz del pueblo es la voz de dios.

Sentirán estas personas, la vergüenza de ver caer algo insostenible a todas luces y esta vergüenza será para los que tergiversen los hechos, para los que comprometan su nombre en pos de una mentira flagrante para ocultar la verdad. Y les aseguro, que de ese lugar no regresarán jamás. Un estigma como una yerra, quedará por siempre, en los que quieran demostrar que nadan en un oasis y en realidad sus actos recurrentes, demuestran que viven chapoteando barro en un chiquero. Pero a dios gracias, existen personas justas y honestas, y que nunca por nada de este mundo, arrojarían su buen nombre y honor a los chanchos”.

Comentarios

Los comentarios aquí publicados son exclusiva responsabilidad de sus autores.
Visión Regional se reserva el derecho de administrar los mismos.

Municipios

Rubros